EL FARO DE LOS DUENDES - AUDIOLIBRO
2025 CD
01. El faro de los duendes
02. La herida
03. El mirador
04. Manifiesto
05. Hurgar
06. Renacimiento
07. Los olvidados
08. Espinel
09. Perfume
10. Gritar
11. Sirena
12. El pájaro cantor I
13. El pájaro cantor II
14. Pájaros
15. Solomon Burke
16. Sin metáforas
17. Duendes
18. Bailemos
DISEÑO GRÁFICO: SILVANA CAMPANA
Hay una ciudad que duerme a orillas del mar
y un faro de pie que ilumina la zona.
Una antena de radio invisible recibe señales armónicas.
Se escuchan canciones y poetas malditos.
Una charla entre amigos, rock y poesía.
Textos de escritores consagrados
y hasta un tango añejo, conmovedor.
Después los duendes apagan la señal, se desconectan,
y se pierden en la neblina de otra noche mágica.
La luna asoma detrás de la arboleda.
No hay estrellas.
Se cierran las ventanas de la morada.
Se escucha un beso.
El foquito de la puerta de entrada permanece encendido,
pero casi no se ve.
Ya amaneció.
Hay un remanso intangible y desinhibido.
Es el momento exacto en que la máscara cae.
Es el instante en que prendemos fuego la iglesia interior
y nos desnudamos para abrazar a la libertad.
Es el encuentro con uno mismo.
Es conectar con aquello que nos guía,
con lo que amamos,
con la magia de las hadas,
con la luna.
Es un edén,
un nirvana.
No hay coartada donde las musas se desnudan.
No hay enaguas.
No hay vendas en los ojos.
Es el vértice más alto.
Es El faro de los duendes.
Freudinizar el dolor.
Aquel ajeno templo inundado de vanidades.
No compeler.
El artificio del sobreviviente
es sangrar hasta la anemia.
Vivir sin duermevelas.
Sin la muerte en los ojos.
Un perro ladra.
Un auto se detiene.
Una mujer baila sola.
Cuatro tiros.
Un hombre hurga en los tachos de basura.
Un corpiño roto sobre un bebedero.
Una paloma zurea sobre los árboles de una plazoleta.
Una voz indefinida muge en la vereda.
El sol adormecido levanta la vista por encima
de los edificios y bosteza. No me ve.
Dos zapatillas cuelgan del cableado de luz.
Un "tranza" huye.
Una Limusina.
Dos sillas oxidadas y una jeringa duermen
a la intemperie, en una ochava.
Un malandra pega afiches de campaña.
Una puerta se cierra para siempre.
Las hojas del otoño acarician la ventana.
Una remera de Jimmy Johnson Blues Band.
"El gran chapuzón", de David Hockney.
"El loco de la colina", se escucha de fondo,
y un vidrio que separa a dos mundos.
La necesidad de ser felices,
a pesar de que sabemos que la muerte
no se olvidará de nosotros;
ni de nadie.
Sin ella,
yo hubiera quedado a merced del olvido,
en los suburbios de la vida.
Hurgar la noche.
Buscar palabras.
Una senda.
Una señal.
Un candil.
Una historia personal.
Una caricia que apacigüé el pecho.
¡Algo en mí explota!
Yo me alimento del perfume de una rosa roja,
en esta noche que fue gélida,
muchos siglos atrás.